La bicicleta destaca especialmente por su diseño y la estética minimalista de su cuadro de aluminio, que combina diferentes funciones. La batería de la bicicleta Alyx está completamente visible, lo que le da a la bici un aspecto audaz y elegante. Según Joachim Froment, el diseñador de la bicicleta Alyx, el diseño debe combinar tecnología avanzada y creatividad.

Los equipos recurrieron a la fabricación aditiva, y más concretamente a la impresión 3D metálica. Gracias a este método, ha sido posible producir piezas estandarizadas para el cuadro de la bicicleta, que son estéticas y se fabrican sin el uso de moldes o herramientas. El sistema que han desarrollado se llama «plug-and-play» y permite insertar fácilmente las piezas entre sí. Esto debería hacer que el montaje, el mantenimiento y la sustitución de las piezas sean menos complicados. Las herramientas de creación utilizadas deberían mejorar el rendimiento técnico de la rueda Alyx. El sistema estandarizado, en el que cada pieza encaja en otra, se inspira en la biomimética y sus compuestos orgánicos.